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Eucaristía PDF Imprimir E-mail
Jueves, 03 de Septiembre de 2009 11:47

 


La Eucaristía es fuente y cima de toda la vida cristiana. Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan. La Sagrada Eucaristía contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua. Por la celebración eucarística nos unimos a la liturgia del cielo y anticipamos la vida eterna cuando Dios será todo en todos. ( cf. CIC 1324 y 1326).

 

La Eucaristía como tal es celebrada por todos los fieles que asisten a ella en la parroquia o capilla, pero es presidida por el sacerdote. En este sentido somos todos partícipes de este sacramento, pero la participación plena se da en la Comunión, en el compartir el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que se entrega a nosotros para nuestra salvación.

 

Es importantísimo recalcar el sentido comunitario de este sacramento, ya que es la Iglesia entera la que entrega en ofrenda el pan y el vino que se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Junto a estos dones, se ofrece toda la vida y la comunidad, para celebrar junto la Resurrección y la Vida de Cristo.

 

¿Quiénes pueden recibir este sacramento?

 

Todo bautizado puede y debe recibir este sacramento. Pero es importante que esté preparado para ello. Esto significa estar en armonía espiritual con Dios y con la Iglesia, en fraternidad con el hermano. La comunión es la participación plena en la vida y en la salvación de Cristo, por ello exige de nosotros un compromiso de adhesión y de fe.

 

Por lo general, entre los 8 y 9 años comienza el periodo de preparación para recibir la Comunión. Esta preparación suele durar dos años.

 

Obviamente, quién no ha recibido su "Primera Comunión" a esta edad, puede hacerlo posteriormente, con una preparación adecuada. Por esto es muy importante consultar en la parroquia respectiva los procesos de formación y preparación necesarios para recibir este sacramento en toda su plenitud.

 

¿Cuáles son sus signos principales?

 

Ciertamente que la Eucaristía tiene su signo principal en la consagración, donde el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Al compartir el Cuerpo y la Sangre de Cristo, tenemos la oportunidad de participar vivamente de la salvación de Cristo, asistimos a su muerte y resurrección y nos preparamos para vivir conforme a Su Palabra. En la Comunión del Cuerpo y la Sangre de Cristo, estamos haciendo viva nuestra fe. Por ello, la liturgia del perdón y la liturgia de la palabra, nos preparan para este momento central.

 

La Comunión es el signo más fundamental de nuestra fe y hemos de recibirla con una preparación adecuada. La participación en la Eucaristía se recomienda en forma asidua, siendo imprescindible en los días de precepto y la Comunión como tal, en ocasión de Pascua de Resurrección.

 

¿Qué debo hacer para recibir este sacramento? 

En el caso de los niños, para inscribirlos para su primera comunión, esta consta de un proceso de 2 años, donde los CN educan a su hijo en la fe, para que asi puedan recibir el cuerpo de cristo con una mayor formación doctrinal y/o espiritual. Las inscripciones se inician en Marzo de cada año. 

 

Citas
CIC: Catecismo de la Iglesia Católica. Los números indican el párrafo del cual está citado o parafraseado el texto. Estos números aparecen en el original del CIC.

 

Fuente: Parroquia Virtual Iglesia.cl
 

Última actualización el Jueves, 03 de Septiembre de 2009 15:58
 
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