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Jueves, 24 de Octubre de 2019 08:32


Prot. CECh 244 /2019

 

CUIDAR LA CONVIVENCIA: LA PAZ ES FRUTO DE LA JUSTICIA

  1. Los acontecimientos vividos este viernes 18 de octubre del presente ao en Santiago son de la mayor gravedad y motivo de gran preocupacin, tanto por sus causas como por su desarrollo y sus efectos. Entendemos que son parte de un proceso que venimos experimentado durante dcadas y que tiene consecuencias profundamente humanas que no podemos ignorar. Aunque es compleja su adecuada comprensin y la bsqueda de verdaderas soluciones, es deber de todos realizar un esfuerzo mancomunado especialmente autoridades y dirigentes sociales para descubrir esas causas y recorrer los caminos de solucin, los que no se darn sin la participacin de la mayora.
  2. Estos hechos dolorosos y traumticos son una imperiosa llamada para continuar creando una cultura del encuentro y la comprensin, capaz de escuchar y empatizar con los sufrimientos y malestares cotidianos de la sociedad chilena en materias laborales, de salud, seguridad ciudadana, educacin, vivienda, pensiones, situacin de pobreza, y los desafos humanitarios de la inmigracin, entre otros.La primera obligacin de todos los que ejercemos algn tipo de liderazgo en el pas es comprender el profundo malestar de personas y familias que se ven afectadas por injustas desigualdades, por decisiones arbitrarias que les afectan en su vida diaria y por prcticas cotidianas que consideran abusivas, porque lesionan especialmente a los grupos ms vulnerables.
  3. .Condenamos decididamente la violencia que se ha dado en la capital del pas con agresiones a personas, destruccin de bienes, saqueo de locales comerciales y la privacin a cientos de miles de compatriotas de un servicio de transporte que es la base del funcionamiento de la ciudad. Pero para que esta condena sea efectiva tenemos que hacernos cargo de entender las races de esa violencia y trabajar con urgencia para prevenirla, detenerla y generar formas pacficas de hacerse cargo de los conflictos. Es necesario un nuevo esfuerzo en este sentido porque tomar en serio la poltica en sus diversos niveles ?local, regional, nacional y mundial? es afirmar el deber de cada persona, de toda persona, de conocer cul es el contenido y el valor de la opcin que se le presenta y segn la cual se busca realizar colectivamente el bien de la ciudad, de la nacin, de la humanidad (San Pablo VI, Carta ap. Octogesima adveniens, 14 mayo 1971, n. 46).
  4. La funcin y la responsabilidad poltica constituyen un desafo permanente para todos los que reciben el mandato de servir a su pas, de proteger a cuantos viven en l y de trabajar a fin de crear las condiciones para un bienestar digno y fundado en la justicia y la paz. La poltica, si se lleva a cabo en el respeto fundamental de la vida, la libertad y la dignidad de las personas, puede convertirse verdaderamente en una forma eminente de caridad. Todos tenemos responsabilidad en generar una convivencia ciudadana y una amistad cvica que evite la violencia fsica y verbal, pero estn ms obligados a ella quienes han recibido la responsabilidad de conducir la sociedad. Es urgente la participacin de todos, a travs de canales legtimos para procesar participativamente las demandas sociales, la bsqueda de una vida digna y un bienestar integral, poniendo a las personas en el centro de la vida del pas.
  5. Es hora de pasar de la preocupacin a la accin y a la validacin y creacin de escenarios que nos permitan entender los cambios que ha experimentado la sociedad chilena, de manera que las instituciones puedan estar al servicio del bien comn, desde las complejas y nuevas realidades que caracterizan a la sociedad de hoy. Es hora de mirar con verdad, a rostro descubierto, nuestras riquezas y xitos, y nuestros conflictos y fracasos. Las autoridades, los partidos polticos, la sociedad civil y sus organizaciones, las universidades e intelectuales, la propia gente organizada tenemos que dialogar sobre el pas que queremos, para embarcarnos en la construccin de una sociedad que todos sintamos como propia y que todos nos comprometamos a cuidar como nuestro ms preciado bien comn.
  6. Basado en la amistad cvica, Chile necesita un dilogo social centrado en las personas, en sus modos de convivir y habitar la casa de todos, y una amistad cvica fundada en el bien comn, esto es, en instancias donde los actores polticos, sociales y econmicos puedan prescindir de sus intereses particulares para trabajar por proyectos consensuados en que la mayora nos reconozcamos. Cada compatriota tiene un aporte que hacer y las autoridades, desde sus diversos mbitos de responsabilidad, deben saber escuchar la voz de su pueblo. En el corazn de este nuevo esfuerzo hay una enseanza de Jess que sintetiza este nuevo estilo que hoy se nos exige: Quien quiera ser el primero, que sea el ltimo de todos y el servidor de todos (Mc 9,35).
  7. Pedimos a todas nuestras comunidades y a las personas de buena voluntad, orar por la paz social y la amistad cvica en nuestro pas y que el buen Dios nos ayude a abrir nuestra inteligencia y nuestra voluntad en la bsqueda de nuevos caminos de entendimiento y comprensin mutua.

 


EL COMIT PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE


 

Última actualización el Jueves, 24 de Octubre de 2019 08:43
 
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