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Benedicto XVI aseguró este domingo que Dios sigue haciendo milagros como el de la multiplicación de los panes y peces con los sacerdotes que se ponen en sus manos.

El pontífice meditó sobre ese pasaje del Evangelio, que san Juan presenta en el capítulo VI, al rezar a mediodía el Ángelus junto a cinco mil peregrinos congregados en la casa de Les Combes, en la que transcurre sus vacaciones.

"Al narrar el 'signo' de los panes, el evangelista subraya que Cristo, antes de distribuirlos, los bendijo con una oración de acción de gracias", recuerda el Papa.

"El verbo es eucharistein, y hace referencia directamente a la narración de la Última Cena, en la que, en efecto, Juan no refiere la institución de la Eucaristía, sino al lavatorio de los pies. Aquí la Eucaristía queda como anticipada en el gran signo del pan de la vida", explicó.
 
 
"En este Año Sacerdotal, cómo no recordar que especialmente nosotros, los sacerdotes, podemos reflejarnos en este texto de Juan, tomando el lugar de los apóstoles, cuando dicen: ¿Dónde podremos encontrar el pan para toda esta gente?".

"Y, al leer que el anónimo joven, que tiene cinco panes de cebada y dos peces, también a nosotros nos surge espontáneamente la pregunta: Pero, ¿qué es esto para una multitud así? En otras palabras, ¿quién soy yo? ¿Cómo puedo, con mis límites, ayudar a Jesús en su misión?", se preguntó el Papa convirtiéndose en portavoz de todo sacerdote.

"Y la respuesta la da el Señor: ¡al poner precisamente en sus 'santas y venerables' manos lo poco que son, los sacerdotes se convierten en instrumentos de salvación para muchos, para todos!", respondió.

Benedicto XVI ha convocado de junio de 2009 a junio de 2010 el Año Sacerdotal en recuerdo de los 150 años del fallecimiento de san Juan María Vianney, el cura de Ars.

Fuente: www.zenit.org
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