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Mensaje Obispo Presidente de INCAMI

Con el título “Migrantes, un aporte al Chile del Bicentenario” –lema que hemos escogido para el Día del Migrante 2009-, tengo el agrado de presentar la edición N° 67 de la Revista Migrantes de INCAMI. Nuestra institución se suma, de este modo, a las celebraciones del Bicentenario de la República, participando activamente desde nuestro quehacer, en la reflexión sobre la contribución de las migraciones, históricas y nuevas, a la vida del país.

 

Los testimonios, los artículos, las experiencias y las acciones a favor de los migrantes que conforman el contenido de esta edición, revelan una Iglesia y un país profundamente comprometidos con las distintas realidades de las migraciones. Todo ello es motivo de alabanza y agradecimiento a Dios y a muchas personas.

 

Además de estas importantes iniciativas que enmarcan nuestras celebraciones nacionales, quiero también hacer mención al Mensaje Pontificio para el Día del Migrante y el Refugiado del 2009. El Santo Padre Benedicto XVI presentó al mundo la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado bajo el tema: “San Pablo emigrante, Apóstol de los pueblos”, recordando que las migraciones son una ocasión para el encuentro entre civilizaciones.

 

El Papa analizó en su mensaje el carácter migrante del apóstol, destacando que Pablo “guiado por el Espíritu Santo, se prodigó sin reservas para que se anunciara a todos, sin distinción de nacionalidad ni de cultura, el Evangelio, que es «fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree: del judío primeramente y también del griego» (Rm 1, 16)”. Pablo se convirtió en un “auténtico «misionero de los emigrantes», emigrante él mismo y embajador itinerante de Jesucristo, para invitar a cada persona a ser, en el Hijo de Dios, «nueva criatura» (2 Co 5, 17)”.

 

El Santo Padre recordó que Saulo nació en una familia de judíos emigrados a Tarso, importante ciudad de Cilicia, y creció con una triple cultura: judía, helenística y romana, y con una mentalidad cosmopolita. Después de su conversión, el Apóstol de las gentes se transformó en “embajador” de Cristo Resucitado, anunciando a todos los pueblos la destinación universal de la salvación en Cristo, tornando la humanidad en la gran familia de Dios.

 

Esta también es la misión de la Iglesia en la actualidad. Como cristianos, a ejemplo de San Pablo, somos invitados a transmitir el mensaje de Jesús y asistir con un atento cuidado pastoral, especialmente a cuantos no lo conocen o se encuentran en situaciones difíciles y dolorosas, particularmente, a los emigrantes, refugiados, desplazados y a quienes son víctimas de las esclavitudes modernas, como por ejemplo la trata de seres humanos.

 

Del mismo modo que San Pablo, la Iglesia en América Latina y el Caribe se pone en marcha como anunciadora auténtica de los valores del Evangelio a todos los pueblos y culturas del continente. La misión Continental quiere impulsar una renovada acción misionera capaz de revelar una vez más a Jesucristo a los nuevos pobres, entre ellos, los migrantes, para una convivencia pacífica entre hombres y mujeres de etnias, culturas y religiones diversas, ya que como nos dice el Papa: “la predicación y la obra de mediación entre las diversas culturas y el Evangelio, que realizó san Pablo «emigrante por vocación», constituyen un punto de referencia significativo también para quienes se encuentran implicados en el movimiento migratorio contemporáneo”.

 

 

Mons. Enrique Troncoso Troncoso
Obispo de Melipilla
Presidente de INCAMI

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